Ni las expulsiones de Piqué y Márquez, ni las lesiones de Touré y Alves, ni el nefasto arbitraje de Teixeira Vitienes pudieron con el Barça. Los payasos del villarato pueden seguir llorando.
El Barça no tuvo piedad del Joventut de Badalona en el retorno de Ricky Rubio a su antigua pista. Los blaugrana se quitaron el mal sabor de boca de la derrota en Belgrado el miércoles anterior.