Como ya sabéis visité hace unos días tierras andaluzas y ahora volveré este fin de semana, para volver a ir justo cuando pille las vacaciones. El día 8 a las 18:00 saldré del trabajo y a las 22:30 pillaré el tren rumbo al Puerto, este año mi presencia en Barcelona en tiempo de vacaciones será nula. Mi vuelta el 1 de septiembre a las 8:06, 54 minutos antes de volver a trabajar. Técnicamente no se pueden exprimir más los días de vacaciones.
Y claro... si me voy a tierras gaditanas me he de integrar lo mejor posible con la gente de allí. No, no caerá en el error como hacen muchos de querer imitar a los andaluces, haciendo eso lo que me ganaré es que se rían de mí. Pero si que he de aprender muchas cosas de ellos... como el idioma. Sí, digan lo que digan ellos hablan otra cosa que no es español, si te cruzas con uno que te hable en andaluz cerrado mejor que lleves el intérprete al lado. Y como yo vengo de una tierra donde soy el primero que digo que la gente se ha de saber integrar, pues me toca hacer lo mismo si voy a otra región diferente.
No sé si esto será el mejor método, María y su prima Susana me lo han recomendado, o mejor dicho "recomendao". Es un curso dandalú, dandalú andalú. Yo, después de verlo, he sacado dos conclusiones: que es jodido de aprender y que me reafirmo que es otra lengua de la Península.
Y digo yo... como lo vea la Rosa Díez y los del manifiesto por la defensa de la lengua pondrán el grito en el cielo porque no es el catalán, el euskera y el gallego los que ponen en peligro el castellano, también el andaluz amenaza la lengua castellana. ¿Saldrá ahora TeleMadrid diciendo que, como dirían ellos, las lenguas secundarias y ahora el andaluz perjudican el Producto Interior Bruto? Sí, lo digo con guasa, guasa catalana, guasa de alguien que está cansado de oír tonterías de gente que no sabe apreciar la riqueza cultural que tienen.
Nos vamos a dejar de boberías y disfrutad del curso dandalú: