Hace días que andaba con ganas de subir este vídeo al blog. Memoria de jóvenes airados es el último single de Loquillo donde hace homenaje a grandes jugadores de baloncesto de la década de los 80, haciendo aparecer en el videoclip a leyendas como Epi, Solozábal, Jiménez, Flores, Mendiburu y Cuesta. No hemos de olvidar que Loquillo jugó con Epi en el colegio y que Aíto fue entrenador suyo.
A parte de la canción destaco las imágenes que aparecen en el videoclip. Sin desmerecer a Flores, "Mendi" y Cuesta he de reconocer que me entra nostalgia al ver a Jiménez, Solozábal y Epi. Crecí viéndolos, para mí las camisetas del Barça con los números 4, 7 y 15 sólo podían ser llevadas por esos hombres. Los tres números a día de hoy están retirados en lo alto del Palau, el 7 de Nacho costó pero se acabó haciendo justicia.
Volviendo al vídeo recuerdo como si fuera ayer el día que Epi se retiró después de ganar la Liga en el quinto y último partido de la final al Unicaja de Málaga. Aquel día era el día de Epi, una derrota habría sido muy injusta para un hombre que sólo la Copa de Europa se le resistió. No ha vuelto a haber otro Epi y difícilmente habrá alguien como él, sin duda el mejor jugador de la historia de nuestro Barça.
Pero por encima de cualquier imagen he de destacar el triple de Solozábal que sale en las imágenes. Los nostálgicos como yo lo recordarán, para los que no lo vivieron o no tienen tanta memoria histórica les explico un poco que pasó aquel día. Era la final de la Copa del Rey que se disputaba en Valladolid entre Barça y Madrid. Última jugada, último segundo, el Barça perdía de dos, Solozábal lanza triple... ¡dentro! ¡Campeones!. Hace 21 años de aquella canasta y la recuerdo como si fuese agora mismo saltando de alegría con mi padre. Me rebajo de nuevo a poner un vídeo del Youtube para que disfrutéis de aquel día donde un tal José María Aznar (¿os suena?), entonces presidente de Castilla y León, tuvo que entregar la Copa de campeón al Barça cuando se había hartado de decir que iba a ser un honor como madridista entregar la Copa al equipo blanco. Aquello si que fue un "¡Zas! ¡en toda la boca!".