Hay noticias y noticias, pero nada como las grandes noticias. Hace un año, creo que por estas fechas más o menos, leía que Navarro quería irse a la NBA. Lo había ganado todo como blaugrana y tocaba dar el salto a la mejor competición del mundo. El día que la Bomba anunciaba su intención de irse llamé a mi buen amigo Juanito, un barcelonista de los de verdad, y comentamos lo ocurrido, era como consolarnos ante el adiós de nuestro jugador franquicia. Hoy lo primero que he hecho cuando he leído el retorno del crack de la cantera ha sido hablar con mi gran amigo culé, esta vez por sms.
La alegría es inmensa, con la llegada de Juan Carlos el equipo cambia mucho. Y no sólo cambia con la gente que ya tenemos, son los que pueden venir a completar el equipo. La marcha de Ivanovic fue importante para meternos en la Euroliga, ahora podemos empezar a volver soñar con títulos.
Ahora toca esperar a ver el resto de altas y de bajas. Yo lo que sé es que este año no me pilla el toro y no me quedo sin abono para el Palau. Si Laporta quería un golpe de efecto con el baloncesto para ilusionar a la gente lo ha conseguido, las cosas como son.
¡Bienvenido a casa Bomba!