Y no, nos fallaron. Todo lo contrario, nos hicieron un regalo grandioso en forma de la cuarta Champions y con un fútbol desplegado difícilmente visto en una final de una gran competición. Hay formas y formas de ganar y esta es la buena, no os quepa la menor duda. El Barça ya está entre los clubes con más títulos de la máxima competición europea empatando con el Ajax y el Bayern Múnich y sólo superado por el realísimo, el Milan y el Liverpool.
La felicidad para un culé de pro como yo es inmensa, que os voy a contar. Sufrí, y mucho, soy así. Ni en los partidos como el del sábado donde se veía cláramente que el Barça era muy superior al Manchester United. Esta vez no pude estar presente en Wembley, el estadio de la final, pero no por eso la locura por ganar la Champions fue menor. Los goles de Pedro, Messi y Villa se unieron a esos momentos históricos que nunca olvidaré como los goles de Koeman, Eto'o, Belletti y del propio Messi en el 92, 2006 y 2009. Esos ocho goles puede, con casi total seguridad, que sean los goles que más hemos gritado en nuestra vida, y lo merecen. Y es que esos goles nos han dado cuatro Copas de Europa en 19 años.
¿Un momento de la final? No me puedo quedar con ninguno en concreto porque me quedaría con todos, pero si he de elegir sería el mismo que en las otras tres finales: el pitido final. Ese éxtasis de alegría de llegar al final del camino después de sufrir mucho y haber conseguido el gran objetivo, de estar viviendo ese momento tan soñado durante años y que, por fin, ya está ahí. Es el pitido final del partido pero a la vez es el pitido inicial de la celebración.
Toca disfrutar todo esto. Somos campeones de la Supercopa, de la Liga y de la Champions. Somos el equipo que de largo mejor juega al fútbol y todo el mundo admira a los hombres de Guardiola por como juegan, siendo nuestros rivales los que cada vez más cataloguen al Pep Team como el mejor equipo de la historia. Disfrutemos todo esto como si mañana se acabase el mundo, pero tengamos una cosa clara: mañana no se acabará el mundo y con esta gente podemos soñar a vivir más días como el 28 de mayo de 2011.
Acabo citando de nuevo a Pep Guardiola con aquella frase que dijo cuando llegó como entrenador: Estrenyeu-vos els cinturons, perquè ens ho passarem bé (Apretaros los cinturones, porque nos lo pasaremos bien). Joder si nos lo estamos pasando bien, y lo que queda.
VISCA EL BARÇA!!!!
VISCA CATALUNYA!!!!