29 de abril de 2008 - Semifinal de la Champions League
Este apartado va dedicado a todos los barcelonistas que viajamos a Manchester a animar a nuestro Barça y nos dejamos la piel en Old Trafford. Con gente así nuestro Barça nunca caminará solo.
LA ILUSIÓN DE LLEGAR A LA FINAL
En una temporada llena de ilusiones que iban desapareciendo cruelmente la Champions se había convertido en la tabla de salvación capaz de pasar del infierno a la gloria. Atrás quedaba el Olympique de Lyon, el Glasgow Rangers, el Stuttgart, el Celtic y el Schalke04. Un camino no muy complicado, todo sea dicho.
En semifinales el poderoso Manchester United de Cristiano Ronaldo. En la ida empate a cero, los ingleses desaprovecharon un penalti en el primer minuto de partido y luego se encerraron haciendo imposible el gol blaugrana. Todo quedaba pendiente para Old Trafford, el Teatro de los Sueños.
Un día antes del decisivo partido de vuelta se sabía que todos los socios apuntados para ir a Moscú tenían entrada asegurada para la final en el caso de clasificarse el Barça. Doble alegría en caso de victoria, doble decepción en caso contrario.
VIAJE A MANCHESTER
29 de abril. A las 6:30 los más de 1300 culés que viajábamos con el RACC estábamos en el aeropuerto preparados para viajar a Manchester. Cuatro horas después, una hora por encima de lo previsto, el vuelo de la compañía Futura FUA025 salía para la ciudad inglesa. Conseguir las entradas no fue fácil, hemos de agradecer a nuestro buen amigo Emilio de Las Palmas de la Peña Nicolau Casaus mediara para conseguir viajar a Old Trafford.
Ambiente de final, como en los grandes desplazamientos blaugrana. La ciudad de Manchester, pequeña y poco vistosa, respiraba ambiente culé por todos los lados. Catalan Square y Picadilly Garden fueron los centros neurálgicos de la expedición catalana.
17:00 hora local, 18:00 hora catalana. Era el momento de subirse al autocar camino del Teatro de los Sueños. Había llegado el momento esperado durante el día.
OLD TRAFFORD, PARTIDO, DECEPCIÓN Y VUELTA A CASA
Pero no pudo ser. El gol de Scholes metía a los ingleses en la final de Moscú dejando nuestra ilusión en eso, una ilusión que no se iba a cumplir. No se jugó mal, se dio todo en el campo con entrega y buen juego, pero la pelota no entró. El gol inglés propiciado por un error garrafal de Zambrotta valió una eliminatoria. Los esfuerzos de Messi y compañía fueron inútiles.
Es duro desplazarte y perder, más cuando te has dejado la garganta animando, las palmas aplaudiendo y las uñas de los nervios. Y más duro es cuando tus propios jugadores no vienen a darte las gracias por el esfuerzo hecho. Sólo saludos tímidos desde medio campo, nos merecíamos más los más de 4.000 culés desplazados a Manchester.
Tocaba lo peor, la vuelta. Y para arreglarlo el aeropuerto y el RACC nos hicieron estar hasta las cuatro de la mañana sin salir de allí. Excusas, poca información, mentiras... un desastre en una noche dura para todos, está claro que de haber ganado todo se habría visto de otra manera.
Final de un sueño, toca esperar al año que viene. Roma es el próximo objetivo, eso si... con la mente puesta en animar al Barça por Europa para hacerlo llegar a la final de la Champions 2009 en la capital italiana. Los jugadores no nos dieron las gracias, el viaje fue un caos,... pero ni eso ni nada podrá quitarnos las ganas de volver a dejarnos la piel por nuestro Barça.
Força Barça!!!!! Visca el Barça!!!!! Visca Catalunya!!!!!